La cultura de la Yerba Mate desde 1985
Una decisión.
Cuarenta años de trabajo.
Hace más de 40 años, Aldo junto a su familia tomaron el desafío de llevar adelante Anahí. Esta es la historia de lo que construyeron — y de las personas que lo hicieron posible.
El origen
Aldo creció en Misiones, Argentina, en una familia yerbatera. Desde chico, el mate y el conocimiento de la yerba fueron parte de su vida. Cristina, su esposa, tiene raíces guaraníes — el pueblo que cultivaba el ka'a mucho antes de que existiera ninguna empresa.

El desafío desde 1985
Hace más de 40 años, Aldo junto a su familia tomaron el desafío de llevar adelante Anahí. Con ese compromiso vinieron también las personas: el equipo que ya estaba en la empresa siguió adelante, y muchos de ellos continúan siendo parte hoy.

Las personas
Hay personas en Anahí que llevan más de 40 años trabajando ahí. Eso dice más de la empresa que cualquier número. El conocimiento acumulado, la forma de hacer las cosas, el cuidado en cada detalle — todo eso se construye con tiempo y con gente.

La segunda generación
Fabián, Cintia y Natalia — los tres hijos de Aldo y Cristina — son hoy quienes llevan Anahí hacia adelante. La misma exigencia. La misma gente. El mismo compromiso con lo que viene.

El proceso es tan importante como la materia prima.
Trabajamos con yerbas de diferentes orígenes seleccionadas con el criterio que da el conocimiento de generaciones. Las producimos y envasamos en Chile, en nuestra planta propia en San Ramón, Santiago, bajo un proceso estrictamente cuidado.
El control de cada etapa es propio. Eso es lo que garantiza la consistencia en cada marca, en cada paquete, en cada mate.