Anahí: La leyenda

Anahí: La leyenda

¿Alguna vez han tenido la duda de saber de dónde proviene nuestro nombre? Bueno, el origen se despliega de la antigua leyenda guaraní, la cual trata sobre una joven de dulce voz y gran corazón, llamada Anahí, perteneciente a la tribu de la etnia guaraní Mbya, de la selva mesopotámica, consumidores de mate desde la época precolombina.

Cuenta la leyenda que la joven Anahí era la menor de su familia, y se distinguía por la dulzura de su voz. Disfrutaba mucho de sus tierras conociendo cada hierba y cada animal del lugar, cantándoles siempre con su armoniosa voz. Amaba la vida y cantaba como nadie, tanto que paralizaba de placer con sus melodías a cada pájaro, cada animal, y cada habitante que la escuchaba.

Un día, su alegría de vivir fue apagada a la fuerza: el hombre blanco invadió sus tierras y se apropió de la tribu a la que pertenecía. Anahí, defendiendo a su pueblo, fue apresada, para después ser llevada al campamento español. Esa misma noche logró zafar de sus ligaduras, y golpeando a un centinela escapó al bosque. Sin embargo, tuvo tan poca suerte que pronto volvió a caer en manos de sus captores. El soldado herido por Anahí murió por las heridas que ella le causó, y acusada de ser bruja, fue condenada a morir en la hoguera.

La noche de la ejecución, la joven fue atada a un árbol, el cual fue encendido en llamas enrojecidas. De pronto, todos los que miraban la horrorosa escena comenzaron a escuchar la fuerte voz de Anahí, cantando sublimes melodías de amor a su tierra y estremeciendo hasta a la noche misma con su voz.

Finalmente, junto con los primeros rayos del sol, se apagaron las llamas que envolvían a Anahí. Los rudos soldados que la habían sentenciado quedaron mudos y paralizados al ver lo que había ocurrido: El cuerpo moreno de la joven se había transformado en un manojo de flores rojas como las llamas que en un momento la envolvieron. Éstas eran hermosas como nunca fue la pequeña, y maravillosas como su corazón, apasionadamente enamorado de su tierra. Las llamativas flores adornaban el árbol que la había sostenido durante toda la cruda noche.

Este hermoso árbol de hojas verdes relucientes y flores rojas aterciopeladas, es llamado Ceibo, el cual es símbolo de lucha, coraje, valentía, y fortaleza ante el sufrimiento y las adversidades. Por esta razón, la flor de Ceibo es la flor nacional de Argentina, adorada por las antiguas tribus guaraníes que ocupaban parte del territorio en la época precolombina.

La leyenda inspiró una canción, la cual se llama Anahí, y es interpretada por Osvaldo Sosa Cordero y sus correntinos.

 

Anahí nos recuerda siempre a ser fuertes y luchar contra las adversidades, además de representar la valentía del pueblo indígena ante sus invasores. Es un nombre con mucho peso cultural, cargado de significados y valores aplicables a la vida. Comparte con tus amigos y cuenta la leyenda para avivar las llamas de los pétalos de estas flamantes flores.

¡Comparte con los demás!

Agregar un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos requeridos están marcados *